Orquestación de valor para todos

Orquestar un sistema con millones de protagonistas.

La eficiencia y la flexibilidad crean valor; orquestarlo es hacer que ese valor llegue a todos sin romper la física de la red. Es la capa que une mercado, red y seguridad en una sola inteligencia.

Cómo lo abordamos

Cuatro tecnologías para un problema que no tiene una solución fácil.

Ninguna técnica resuelve esto por sí sola. Combinamos cuatro líneas que se refuerzan entre sí para conectar incentivos, física y escala.

01. EL PROBLEMA

Teoría de juegos y diseño de mecanismos

Coordinan a muchos agentes que persiguen su propio beneficio hacia equilibrios que son buenos para el conjunto, y lo hacen respetando las restricciones del OPF: el mercado se despeja de una forma que la red puede sostener físicamente. Es la pieza que conecta incentivos y física, y la que hace que el valor se reparta de forma justa.
02. EL ENFOQUE

Sistemas multiagente

Representamos cada activo y cada actor como un agente que decide de forma autónoma y negocia con los demás. La coordinación emerge de forma distribuida, sin un único cerebro central que tenga que resolverlo todo de golpe.
03. EL SALTO

Computación cuántica e inspiración cuántica

Para atacar la explosión combinatoria exploramos la computación cuántica y los métodos de inspiración cuántica. Reformulando ciertos problemas de optimización (por ejemplo, como problemas QUBO) podemos abordar con annealing cuántico o con solvers de inspiración cuántica casos que hoy son intratables para los métodos clásicos a escala de red. Es nuestra apuesta por resolver problemas que ya tienen difícil solución.
04. LA GARANTÍA

Aprendizaje por refuerzo + física (PINNs)

Combinamos aprendizaje por refuerzo (RL), que aprende políticas de control y despacho a base de experiencia, con redes neuronales informadas por la física (PINNs), que incorporan las ecuaciones de la red en el propio modelo. Así, lo aprendido respeta las leyes físicas del sistema y generaliza mejor, permitiendo decisiones rápidas, físicamente consistentes y robustas.
Un reto europeo

Conectar lo que la red, sobre el papel, ya no admite.

Uno de los cuellos de botella más urgentes en Europa es integrar nuevas fuentes de demanda y generación —los centros de datos son el ejemplo más visible— en zonas donde la capacidad de red disponible está, en la práctica, cerca de su límite. Ampliar la red lleva años y un capital enorme.

Aplicando aprendizaje por refuerzo junto a modelos informados por la física (PINNs), buscamos estrategias de operación e integración que usen la flexibilidad existente para acomodar esa nueva demanda de forma segura —posponiendo o reduciendo inversiones— allí donde la optimización clásica no llega. Es decir, exprimir el margen real de la red en lugar de asumir que no existe.

Tecnología dual

No solo el óptimo económico: también el seguro.

Abordamos la orquestación como una tecnología dual. No basta con optimizar el valor económico para todos: orquestamos pensando, a la vez, en la seguridad y en la resiliencia del sistema.

Ante eventos críticos —un fallo, un pico extremo, una emergencia, un ciberataque— el sistema debe poder reorganizarse para priorizar las cargas críticas, y no solo el resultado económico. La misma inteligencia que reparte valor en condiciones normales protege al sistema cuando lo que está en juego es su seguridad. Diseñamos la orquestación para optimizar los dos objetivos y para saber cuándo uno debe ceder ante el otro.

La capa que lo une todo.

Eficiencia, flexibilidad y orquestación no son tres productos separados: son tres niveles del mismo sistema. La orquestación de valor es la inteligencia que conecta el mercado con la física de la red y con la seguridad, para que el valor de la transición energética llegue, de verdad, a todos.